Los 56 trabajadores de la constructora Marbar, con sede en Tomiño (Pontevedra), solicitarán en los juzgados el embargo preventivo de los bienes de la compañía para evitar que se produzca un alzamiento y "desaparezcan" esos activos, según confirmaron a Europa Press fuentes de la asesoría jurídica del sindicato CIG.
Los responsables del área de Construcción del sindicato nacionalista explicaron que esa solicitud será una "primera medida", ya que "lo importante es que no siga desapareciendo el capital de la empresa", al tiempo que recordó que los trabajadores de Marbar "siguen sin saber cuál va a ser su futuro y cómo van a poder cobrar", después de que el hijo del dueño les comunicase el día 21 de enero que el grupo empresarial estaba en quiebra y su padre en paradero desconocido.
En todo caso, los servicios jurídicos de la CIG serán los encargados de reunir toda la documentación sobre lo ocurrido, y presentarán en los próximos días una demanda ante los juzgados en nombre de todos los trabajadores. No obstante, "algunos de ellos ya están acudiendo a las oficinas del INEM para conocer su situación".
Además de los 56 trabajadores, que ya recibieron sus cartas de despido alegando motivos económicos, hay decenas de empresas proveedoras y entidades bancarias afectadas por la situación de Marbar, ya que tienen pagarés pendientes de cobro y deudas que, en conjunto, suponen millones de euros. Por otra parte, la división de promoción inmobiliaria del grupo, dejó varios edificios sin terminar, y con los pisos vendidos, en la localidad pontevedresa de A Cañiza, así como chalets en Tomiño y otras promociones en municipios gallegos y de Portugal.
Los empleados del grupo Marbar están convocados a una concentración de protesta que tendrá lugar en la nave de la empresa, en la parroquia de Tebra, en Tomiño, y estudian la posibilidad de recorrer en manifestación la distancia que la separa hasta el Ayuntamiento tomiñés.
En el marco de la jornada Medidas de apoio financeiro ás empresas galegas, el titular de la Xunta detalló que, de esos 2.000 millones, la mayoría -unos 1.200 millones- se destinarán a créditos; los avales contarán con 500 millones; las subvenciones, con 130 millones; y las operaciones de capital riesgo, con 120 millones. El objetivo es promover inversiones por valor de más de 3.100 millones.
La muestra está promovida por el Gobierno gallego para conmemorar el Año Internacional de las Lenguas. En el acto inaugural se puso de relieve que en Galicia no existe imposición linguística y que la promoción del gallego en la educación es fruto del consenso político. La visita a la exposición multimedia se puede realizar en siete idiomas y 25 lenguas.

